Ocho
años después...
Los dos gemíamos y nos besábamos, Gustav
me tomo de la cintura y se sentó. Quede sobre el. Mientras besaba uno de mis
pechos, con su mano masajeaba el otro. Me penetraba realizando movimientos
rápidos y precisos. Yo gemía y lo besaba. Deje escapar un grito mientras
arqueaba mi espalda. Lo tire a la cama y me coloque encima besándolo desde los
labios hasta su pecho, pasaba mi lengua por su torso, seguí bajando hasta
llegar a su entrepierna, a su miembro que masajeaba suavemente. El coloco sus
manos en mi cintura atrayéndome hacia el y con un beso le dimos final a la
escena.
Lentamente abrí mis ojos y me
encontraba en mi cama, otra vez soñando con el. Estos sueños con Gustav se
hacen cada vez mas recientes. Hace ocho años que nos vi por ultima vez y aun
asi no puedo olvidarlo. Ya me gradué y ahora trabajo en una importante firma de
abogados, tengo mi propio apartamento y estoy saliendo con Mike. En cuanto a
Gustav, lo sigo amando, y ahora es el batería de uno de las bandas más famosas del
mundo, lo logro, todos ellos lo lograron. Estoy realmente feliz por ellos,
aunque lo extrañe demasiado. Sigo hablando con Franceska, su hermana, a pesar
de que con el no he hablado más.
Me levante de mi cama. Camine
lentamente hasta el baño para prepararme e ir a trabajar.
Soy
abogada, un trabajo un poco aburrido, pero a mi me gusta. Ese dia lo pase en la
oficina atendiendo casos de divorcio.
En la noche, cuando iba camino a
casa, recibí una llamada de Franceska, lo cual fue algo extraño, baje un poco la
música de la radio y conteste
-
¿hola?
-
¿Issy? Es Franceska
-
si, ¿Qué tal?, tenia tiempo sin hablar contigo
-
lo se, oye, ¿puedes venir a mi casa?
-
seguro, estaré allá en 10 minutos
-
perfecto, adiós
Llegue a casa de Franceska. No había
bajado del auto siquiera cuando ella ya estaba saliendo de su casa corriendo y
gritando como loca.
-
¿que sucede? – le pregunte nerviosa
-
tienes que ver esto – me dijo tomándome de la mano, llevándome hasta su casa
-
¿que tengo que ver?
-
bien, primero, quiero que sepas que no fue mi culpa, a mi me las dio tu mamá,
asi que no te enojes conmigo... y tampoco con tu mamá
-
¿enojarme? ¿Que te dio mi mamá que podría enojarme?
-
pues, Paula vino hoy y me dejo esto – dijo ella sacando de una gaveta un montón
de cartas
-
¿Qué es todo esto?
-
son para ti... de Gustav
-
¿que?
-
vamos ábrelas
-
pero, ¿Cómo puede ser? Esta tiene fecha de hace ocho años, Franceska, Gustav
debe estar enojado conmigo
-
no lo creo, ¿Por qué no lo llamamos y le preguntas?
-
¿llamarlo? Hace ocho años que no se de el y ¿quieres que lo llame? No
-
pero Issy, ¿Por qué no lees las cartas?
-
voy a leerlas y luego hablare con mi madre, tengo que saber porque las tuvo
tanto tiempo, después lo llamare
-
bien, parece una buena decisión
-
espero que no este enojado conmigo
Salí de casa de Franceska y me fui a
mi apartamento. Me dispuse a leer las cartas. Empecé a leer primero las mas
viejas, que tenían fecha de casi ocho años atrás. Es el tiempo que tengo sin
verle o hablarle.
La
primera de ellas decía:
Querida Issy,
¡Hola Issy!, que puedo decirte, nos va increíble a los
chicos y a mi. Ahora estamos en Rusia ¿puedes creerlo? Somos conocidos por toda
Europa, las chicas españolas se saben nuestras canciones a la perfección, ¡En
alemán!, las fans son increíbles, conocen todo sobre nosotros. Espero que te
vaya muy bien en la universidad. Estaré esperando tu respuesta. Te quiero.
Ich vermisse dich, Gustav.
En
otra de las cartas, casi la ultima que me envió, parecía muy ¿enojado? No, no
era enojo, era decepción. La carta había sido escrita casi seis meses atrás. El
no me ha olvidado, yo lo olvide a el. Me siento tan mal conmigo misma. La
última dirección que tengo es en Suecia. Tendré que hablar con Franceska,
necesito disculparme con el.
Tras leer todas las cartas fui a la
casa de Franceska, donde, para mi sorpresa, ella estaba hablando con el.
-
Franceska, necesito que...
-
¡Issy! Que bueno que estés aquí, Gustav esta al teléfono – me dijo ella con el
celular en la mano
-
¿Gustav? Seguro no querrá hablar conmigo
-
a mi no me parece, toma – dijo dándome el teléfono
-
¿hola? – dije un poco nerviosa
-
Issy, cuanto tiempo sin escuchar tu voz – me dijo el
-
Gustav, disculpame, de verdad no habia recibido nada y...
-
Is, tranquila, ya Franceska me explico que no habias leido nada, yo pense que
te habias enojado conmigo por irme asi
-
no, claro que no, yo pense que tu estabas enojado conmigo
-
¿enojarme yo contigo? Imposible
-
asi que, ¿no estas molesto?
-
no, ¿Cómo podria estarlo? Extraño tu cabello color caramelo, tus ojos verdes,
tus mejillas con pecas, te extraño Issy
-
Gustav, yo te extraño a ti, tu cabello dorado y tu ingenio, extraño tus ojos
-
ahora uso lentes
-
pues, mis pecas ya no están... hemos cambiado
-
aun te amo, estoy cansado de acostarme acompañado por tu recuerdo, pensando en
ti, y luego despertarme solo viendo que no estas
-
¿que podemos hacer? Estamos separados por la distancia
-
podemos intentarlo
-
¿que me estas diciendo?
-
podemos ser novios de nuevo
-
Gustav, yo... no... Yo ya tengo novio
No hay comentarios:
Publicar un comentario