"play"
Fue el verano de la prepa cuando te conocí. Éramos
nosotros contra el mundo. Hablábamos de la vida como si tuviese alguna idea de
que algún día te estaría perdiendo.
En
otra vida, haría que te quedaras y asi no tener que decir “fuiste el que se
marcho”. Algunas veces cuando te extraño escucho tus cd’s y me doy cuenta que
ya no soy tu musa. Eres un músico famoso, tienes novia, o al menos eso dicen.
Me has olvidado y lo peor de todo has olvidado nuestras promesas. Aquellas que
nos hicimos en mi cumpleaños 18, “estaremos juntos por siempre” dijimos en la
tienda de tatuajes mientras sujetabas mi mano con el sonido de la maquina en mi
tobillo. Fue mi primer tatuaje y lo hice contigo. Muchas de las cosas que
hicimos por primera vez juntos jamás las olvidare, como aquella vez que nos
besamos en tu mustang escuchando radiohead, lo recuerdo muy bien, nuestros
besos siempre iban más allá. Me quitaste la camisa y el brasier y yo desabroche
tus pantalones, besabas mis pechos y lentamente empezaste a penetrarme muy
suave y delicadamente, nuestros cuerpos sudorosos se rozaban, tu gemías y yo
besaba tu pecho, diciendo tu nombre en susurros lo cual, sé, te gustaba,
llegando los dos al orgasmo, arquee mi espalda dejando salir un ultimo gemido.
Esos momentos jamás los olvidare, espero tu tampoco.
Ni
todo el dinero del mundo, ni un millón de joyas pueden reemplazarte.
Ahora
estoy casada con un gran empresario, tu sigues con tus giras y tus conciertos,
tu vida soñada.
Quisiera
que todo este dinero pudiese pagar una maquina del tiempo y asi no perderte
jamás, no dejarte ir, y decidirnos a arriesgar nuestro amor con una relación a
distancia. Puede que hubiese funcionado, o puede que no, pero al menos lo
intentamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario